Si se le hubiera dado un papel más importante a la salud y paz mental desde su infancia ¿Sería usted la misma persona?

por Alejandra Rodríguez Peña
Directora Casa Merkaba, terapeuta holística, enamorada de la danza y Licenciada en Lenguas Modernas.

 

Es increíble como la sociedad ha ignorado por siglos el bienestar y la salud mental de las personas. La salud mental tiene un rol absolutamente imperativo en el desarrollo de cualquier persona. Es totalmente aberrante saber que hoy en día todavía la gente continúe pensando que ir al psicólogo, psiquiatra ó terapeuta  implica un estado de locura cuando es esencialmente lo contrario. Lo cierto de todo esto es que una mente sana es una vida salvada y deconstruida, una vida con un rumbo al menos un poco más decidido y afirmado por uno mismo, como bien decía Juvenal en sus sátiras mens sana in corpore sano.

 

Como terapeuta, me atrevería a decir que el rol de la salud mental es absolutamente esencial para la construcción de la paz y la igualdad además del papel de la educación y la información en temas puntuales como el pensamiento crítico, la consciencia ambiental, los derechos humanos, la sexualidad y la nutrición.

 

Titulé esta entrada con esa pregunta porque la mayoría de ocasiones ignoramos el impacto que tiene el acompañamiento de un terapeuta desde nuestra infancia que es en definitiva una fase  crucial y definitoria en el desarrollo de nuestras vidas. Los más grandes conflictos pueden fácilmente generarse en esta etapa y si logramos detectar los asuntos a resolver a tiempo podríamos evitar problemas  difíciles de resolver a tiempo.

 

Si usted ha llegado hasta aquí le sugiero indagar además del título de esta entrada también por la siguiente pregunta: ¿quién es usted dejando de lado lo que  la sociedad, familia, cultura y religión le dijeron que fuera? Formulo esta segunda pregunta porque los parámetros dictados por dichas instituciones nos  han además de dictado, impuesto a todo el mundo lo que es aparentemente correcto y han construido  las barreras más grandes no solo entre nosotros y los demás sino entre nosotros y  nuestra propia paz  mental.

 

Los genocidios más grandes de la historia entre otros casos de represión de cualquier  magnitud  tienen que ver con lo que menciono anteriormente. Millones de casos  de personas manipuladas por su familia, pareja, sectas, su propia cultura, política ó religión dan fe de la importancia de tomar consciencia. Es hora de deconstruir esos supuestos e imágenes creadas de nosotros por otros. Es el momento de decidir con qué de lo que nos dijeron nos quedamos, es la hora de  despertar y finalmente  ser.  Recuerde que en este camino no estamos solos, debemos buscar las manos de profesionales en el área de la salud mental  y  grupos cuya finalidad sea este propósito.

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