¿Por qué estar en un grupo de danza terapia?

por Alejandra Rodríguez Peña
Directora Casa Merkaba, terapeuta holística, enamorada de la danza y Licenciada en Lenguas Modernas.

En todo este camino recorrido de conexión interior luego de ya tener un grupo de terapeutas establecidos llegó a mi vida la danza terapia, tenía conocimiento de biodanza, sistema de Rolando Toro que llegué a practicar en la universidad para entender la somática y en un grupo fuera de ella porque me encantó. Tuve experiencias muy agradables con la biodanza y desarrollé una increíble buena relación con los demás biodanzantes, su metodología va dirigida más hacia las vivencias pero sinceramente nunca había llegado a conocer sobre la danza terapia hasta que Carolina, una de mis compañeras del estudio donde voy a bailar desde hace ya tres años me comentó del asunto.

La danza terapia ha sido un regalo hermoso que he tenido la fortuna de compartir en Merkaba, al principio mi madre y yo decidimos tomar las sesiones con Carolina, nos pareció muy cuidadoso el que esta práctica partiera de la psicoterapia, de hablar y entender qué es lo que cada una debe trabajar para sanar aspectos propios y así  mejorar nuestros vínculos afectivos, el hacer consciente nuestros problemas y sobre todo comprender el rol que cada una tenía en esas situaciones nos ha llevado a mejorar nuestra relación significativamente, la parte de movimiento ha sido una manera fantástica de transmutar esas situaciones, de perdonar, celebrar nuestra feminidad, sacar a nuestras niñas interiores a jugar y hacerlas muy felices celebrando el aquí y ahora.

Con el transcurso del tiempo, otras chicas se han ido sumando a nuestro grupo, es precioso como chicas desconocidas se van adentrando a un espacio en el que pueden  confiar, en donde no hay competencias, en donde todo es un andamiaje para crecer juntas y en donde no importa que no sepas bailar porque todo es orgánico. En ocasiones cierras los ojos para entender y apreciar quién eres en realidad. Es además una caricia para los sentidos, el juego con distintas músicas del mundo que nos hace aflorar distintas facetas de nuestra feminidad, texturas, colores, formas y risas nos sumergen en un ritual de sanación consciente. Aquí no existe la rutina, ni pensamientos ajenos a la alegría y el júbilo de ser nosotras mismas, aquí somos todas diosas y a través de nuestros cuerpos y la magia de la danza sanamos juntas  conscientemente .