El yoga en Merkaba: Vinyasa y restaurativo

por Alejandra Rodríguez Peña
Directora Casa Merkaba, terapeuta holística, enamorada de la danza y Licenciada en Lenguas Modernas.

 

Las prácticas de yoga son una bendición para la vida de cualquiera, realmente es definitivamente inspirador cuando se logra ver todo lo que el cuerpo es capaz de hacer desde una práctica consciente, al menos yo he sido testigo al darle un vistazo a mi evolución como yogini. ¡Pero no se asusten! El yoga no es sólo para personas fuertes, flexibles y jóvenes ó solamente una cuestión de mujeres y menos es para comparar los avances de una u otra persona. A continuación  les contaré de mi experiencia en ambas prácticas, las dos absolutamente beneficiosas para el cuerpo, mente y espíritu.

 

Cuando tuve el primer acercamiento al yoga vinyasa, antes de decidir establecer un grupo de trabajo en Merkaba, fue muy significativo, debo admitir que me sentí un poco extraña porque había personas de más de 50 y tal vez había otra chica de una edad cercana a la mía, quedé impactada con la excelente técnica de Marcela, nuestra guía, y la prolijidad en las asanas (posturas de yoga) de las demás personas, honestamente nunca había visto gente tan mayor y tan comprometida en su práctica, recuerdo que una de las integrantes del grupo venía desde el otro lado de la ciudad luego de haber tenido un extenuante día de trabajo, todo esto me hizo apreciar cada vez más el grupo en el que estaba.

 

El Vinyasa es un estilo de yoga basado en el fluir sutil de una postura a otra, es toda una danza y la respiración nada más y nada menos que la música. Puedo afirmar que esta práctica puede llegar a parecer exigente cuando no se dispone de un estado físico acostumbrado a una actividad corporal constante, no obstante, por lo mismo es maravilloso y todo un reto lograr llegar a chavasana (postura del muerto, totalmente ideal para descansar, meditar y cerrar la práctica yóguica) y más allá de eso llegar a edificar un hábito maravilloso con toda la intención consciente de nutrir el alma y la mente a través del cuerpo. Si usted no es de gimnasios pero sí quiere encontrar una actividad diferente y provechosa en diferentes dimensiones de su ser que le haga descubrir todo lo que la biomecánica de su cuerpo puede lograr desde un enfoque lleno de consciencia y espíritu, ¡Vinyasa es para usted!.

 

Sin embargo, si tal vez su caso es el de una persona que se encuentra en la búsqueda de una práctica mucho más apacible ó le gustaría simplemente distensionar su cuerpo debido a toda la carga energética que supone su trabajo diario, algo que me ha llevado a escoger esta práctica, simplemente le cuento que el yoga restaurativo es una excelente opción. Por medio de diferentes herramientas como cuerdas, bloques sillas, cojines entre otros elementos, toda esta práctica de asanas está diseñada para regenerar nuestro vehículo corporal y devolverle todo su potencial y vitalidad. Además de los aportes más conocidos del yoga como el control del estrés y la ansiedad, el yoga restaurativo está recomendado especialmente si quiere rehabilitar sus lesiones y/ó articulaciones.

 

Lo más atractivo de estas prácticas es el cuidado con que Marcela y Óscar (los yoguis que ahora dirigen esas prácticas en Merkaba para dicha mía y de los practicantes) tratan a la gente, más allá de ser dos yoguis con un amplio grado de experiencia y capacitación, son unas personas impecables de las cuales se desborda el afecto, la pasión y el compromiso por lo que hacen. Realmente no pude dar con mejores personas para establecer mi equipo de trabajo ellos son una razón de gran orgullo y gratitud. Cuando usted va a las prácticas se siente mimado, desde las aromaterapias y los cuencos, hasta las cobijas y los tapa ojos para que usted se sienta en total armonía para concluir su práctica. ¡Si alguna de estas prácticas son de su atención no dude en intentarlo! Le aseguro que no saldrá defraudado.

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